adios a un gigante deportivo

Un triste historia enluta al periodismo deportivo peruano. Acaba de fallecer hace pocas horas el comentarista deportivo Micky Rospigliosi Moyano víctima de un cáncer de colón que lo hizo postar en cama en los últimos diez meses.
Los inicios periodísticos de Micky datan desde su adolescencia, cuando ocupaba un espacio deportivo de un programa infantil, a finales de la década de los setenta. Cabe acotar que la presencia precoz de un entonces adolescente Micky se debió a la fuerte influencia de su padre, el también comentarista deportivo Alfonso 'Pocho' Rospigliosi, cuyos pininos al lado de su progenitor fueron el hito para una trayectoria de más de 30 años de labor profesional.
Pero, más allá de ser hijo de tal o cual personaje, Micky tuvo la oportunidad de brillar con luz propia a través de un espacio televisivo en el entonces canal RBC (Canal 11) llamado Ovación. Posteriormente fundó radio Ovación, el cual le fue arrebatada por socios cercanos a él en el año 2006. No obstante, él continuó una batalla legal para recuperar el espacio radial.
Pese a que yo, personalmente, no soy muy amante de periodismo deportivo (me exacerba el sensacionalismo de algunos diarios y la mediocridad de algunos deportistas en ciertas disciplinas), debo precisar que junto con Rospigliosi, se formó junto a él toda una camada de profesionales que han ganado espacio en las canteras del periodismo deportivo radial y televisivo, entre quienes cuentan también a Alberto Beingolea, Eddie Fleischmann, entre otros que lamentablemente, no los tengo en la memoria.
También debo recordar que la presencia de Micky Rospigliosi significa la continuación de una generación de profesionales vinculados al ámbito periodístico deportivo. Camada que se inicia con aquellos 'deporperiodistas' (si es que cabe bien especificar esta terminología) que agruparon a periodistas como 'Pocho' Rospligiosi, Emilio Laferranderie 'El Veco', Lucho Izusqui, Miguel Portanova, Humberto Martínez Morosini, Eduardo San Román y Kike Pérez. La particularidad de estos profesionales es que tuvieron la oportunidad de ver un espacio en el que el deporte peruano destacaba en el ámbito latinoamericano como mundial, principalmente en áreas como fútbol y voley.
Sin embargo, Micky Rospigliosi estuvo dentro de un espacio en el que el deporte nacional cayó en una crisis profunda, tanto por factores como la mala administración de los dirigentes deportivos, la inestabilidad económica y social para los deportivos, la fuga de talentos, así como la posición política de indiferencia hacia el deporte nacional, indicador que mide -en el largo plazo- la calidad de vida de la población, así como el tema del terrorismo.
Su misión fue la de encarar frontalmente toda la crisis deportiva de fines de los ochenta hasta comienzos de la actual década. Y si bien vemos resurgimiento en ciertas disciplinas deportivas (como en el caso del voley) y la masificación de otras áreas (tenis, surfing, automovilismo, box), la tarea de él y otros colegas suyos fue ver a Perú nuevamente en un mundial de fútbol, situación que no se logra por debilidades de nuestro medio futbolístico, que van desde malos dirigentes, pésimos jugadores que no 'sudan la camiseta' y nuestro desbalance frente a otras selecciones del continente. No por nada, siempre restregaba todas sus críticas a la Federación Peruana de Fútbol.
La partida de Micky Rospigliosi me hace recordar a un programa televisivo que por años tuvo su padre en el Canal 5, llamado "Gigante Deportivo". Hoy se ha ido un gigante deportivo, aún con todos sus defectos, pero fiel a su ideal de mejorar al deporte peruano y como ejemplo para la nueva generación de colegas que abrazarán al periodismo deportivo. Descansa en paz.